Fraudes Marítimos

Durante un seminario sobre Fraudes Marítimos en Londres salió a relucir la venta ilícita de los certificados para los marinos y oficiales, y el nombre de Panamá volvió a hacer eco en la sala

Hace unos días, en el Baltic Exchange de Londres un prestigioso bufete de abogados ingleses patrocinó y presento un seminario sobre Fraudes Marítimos y como combatirlos.

En dicha charla, obviamente salió a relucir la venta ilícita de los certificados para los marinos y oficiales, y el nombre de Panamá volvió a hacer eco en la sala. Sin embargo, se mencionó que la falsificación de documentos era un problema global, pero quizás uno de los males más destacados son la documentación falsa de la carga que se transporta a bordo de las naves (Bills of Lading).

EL abogado inglés David McKie comentó a una audiencia de más de cien personas como en 1999 se detectó un fraude donde involucraba a una compañía de Dubai, la cual estafó más de USD400 millones a diversos bancos.

Incluso en otra ocasión, un grupo de estafadores preparaban un “negocio” contra un banco, y al descubrirlo varios empleados del banco “le robaron la idea” a los “estafadores” dando ellos mismos “golpe”

Es imposible saber la cuantía de los fraudes marítimos, ya que muchos de los perjudicados no quieren admitir que han sido estafados, pero el conferencista considera que alcanza a miles de millones de dólares anualmente.

A continuación encontrarán una breve relación de fraudes significativos que se han descubierto en el pasado:

  • Uno de los principales fraudes de nuestros tiempos es el de los buques fantasmas. Este tipo de fraude se, hace usando banderas de registros abiertos, principalmente se trata de naves de carga a granel de poco tonelaje y en mal estado de navegabilidad. Las abanderan, salen de un puerto cargadas con un destino programado. A mitad del camino los armadores desvían la nave a un tercer puerto, allí “sueltan” la carga que le roban al dueño de la misma y la nave entonces “se esfuma”. Posteriormente la nave vuelve a ser abanderada en otro registro abierto, donde los controles no son estrictos, y el rosario de “fraudes” vuelve a comenzar, y los armadores le siguen robando la carga a quienes se la depositan para que sea transportada. Incluso, se comentó que las naves que “desaparecen” las “estacionan” por un periodo de tiempo y suelen aparecer al cabo del par de años bajo otro nombre y bandera de registro para volver a las mismas andadas.

  • Otro tipo de fraude marítimo es el que se hace con contenedores. Normalmente la carga se asegura FOB pero el Manifiesto lleva mas carga 1 que la que ha introducido el contenedor o simplemente la carga se sustituye totalmente por otra carga. Este tipo de reclamos a las aseguradoras es muy usual, y lo primero que los investigadores tratan de encontrar es evidencia de la existencia de la carga.

  • También se han presentado casos donde un contenedor pequeño llega a un puerto y el mismo es inspeccionas do por los funcionarios de aduanas. Después de que el contenedor ha sido examinado, desaparece del puerto donde ha sido
    inspeccionado, por lo tanto hay evidencia de que la carga .existía y la aseguradora debe pagar al asegurado.

  • La mayoría de las veces los errores de los que cometen el fraude son tan elementales como:

  • Listar contenedores, los cuales no existen, es decir, es casi imposible que alguien envíe 50 contenedores llenos de carga, y todos los contenedores lleven números indicativos de identificación consecutivos.

  • Errores ortográficos en cuanto a descripción de la carga o detalles de la nave.

  • Nombres y detalles de naves que no existen o han sido desguazadas.

  • La cantidad de la carga está errada.

  • Llenan los contenedores de carga inútil y sin valor comercial, por ejemplo chatarra.

  • La nave que supuestamente lleva la carga no ha pasado en ningún momento por el puerto donde se supone había llegado la carga.

Hay tendencias de parte de las compañías aseguradoras a pagar de inmediato y sin investigación previa por cualquier reclamo que no exceda de una cantidad preestablecida. Esto hace que muchos estafadores de forma regular reclamen a las compañías aseguradoras por carga con un valor inferior a la cantidad estipulada.

Hay tres reglas de oro para combatir e investigar fraudes: Moverse con rapidez, tomar acción y estar alerta.

En 19791 acaeció un clásico en el libro de historia de los fraude s marítimos nos referimos al tan conocido caso del tanquero SALEM, durante el embargo de petróleo a la República de Sudáfrica. El tanquero liberiano SALEM se estaba hundiendo debido a un “accidente” y una nave que pasaba cerca se apresuró a rescatara los marinos, quienes “habían huido despavoridos y en una rapidez tal” pues ya saben los lectores, cuando una nave se hunde NO HAY TIEMPO PARA NADA, sin embargo, la tripulación de la nave SALEM fue encontrada en un bote salvavidas, “completamente vestida y con todas sus pertenencias empacadas y cada uno con su maletita, bien peinadito y con el radio cassette incluido!”

En la lucha contra los fraudes marítimos, se recomendó el sistema de detección para evitar la desaparición de las naves, conocido como sistema Stoploc, que sirve ‘para rastrear naves. Además de que, es importante que las compañías aseguradoras revisen sus procedimientos de reclamos para asegurarse de evitar el mayor numero posible de fraudes y estafas.

Para finalizar, puedo contar dos experiencias propias en la investigación de fraudes marítimos: La primera se trata de un señor europeo, quien aparentemente murió abordo de un carguero en alta mar de un ataque al corazón, y fue “enterrado” en el mar… pobre hombre’ Pensarán los lectores, pero deténganse! … Después de dos años de investigaciones por parte de la compañía de seguro, el “muerto” lo encontraron en Portugal tomando sol en la terraza de su casa!. Es obvio que en combinación con el capitán del barco, se hizo pasar por muerto para que su desconsolada viuda cobrara un millón y medio, de dólares de su póliza de seguro.

La otra experiencia propia donde mi compañía asistió a un bufete internacional de abogados, quienes actuaban en representación de unos fletadores, a localizar unas naves perdidas. En esa ocasión, mis investigaciones me llevaron a encontrar a las naves, las cuales en vez de estar navegando, habían sido abanderadas bajo otra bandera, y vendidas un par de veces para perder el rastro de los propietarios y las mismas habían sido desguazadas y convertidas en chatarra. Claro que esa es Ja versión oficial que descubrí, pero inmediatamente después, hemos podido entrever, aunque imposible de probar, que es posible que “nuestras” naves no sean las que se hayan desguazado, sino 2 naves “hermanas” de la flota… sospechamos que “nuestras” naves sí están por ahí navegando …. ya ven, no todos los fraudes se descubren y se prueban fácilmente…


©©María Dixon/ISM Shipping Solutions Ltd. – 2001

Una versión editada de este articulo fue publicada en la sección de Mundo Marítimo de El Universal, Panamá, 15 agosto de 2001,con el permiso del autor